Semanario Holandés

Arriba el anarajando! Orange boven! Día de la Reina 2009, Amsterdam, Holanda.

28 Abril 2009 · Dejar un comentario

El barrio del Jordaan, en Amsterdam, Holanda, es un paradigma cultural que literalmente explota cada 30 de abril cuando en el Reino de los Países Bajos se celebra el Día de la Reina, Koninginnedag.

Esta fecha se celebra desde 1949, en honor al cumpleaños de la Reina Juliana (1909-2004), coronada en setiembre de 1948, reinó hasta1980 cuando abdicó en favor de su hija.
La Reina Beatrix, actual soberana e hija de Juliana decidió conservar el 30 de abril como fecha de la celebración popular, según se dice, como la fecha de su verdadero cumpleaños es el 31 de enero, el clima es poco propicio para la celebración en las calles.

Cómo se festeja.

En la tarde del 29, en el café bar De Blaffende Vis, el pez que ladra, ubicado sobre la calle Westerstraat del Barrio Jordaan, se utiliza una grúa para colgar una foto mural alusiva a los festejos. En 2008, la Reina Beatrix fue caracterizada como una faraona egipcia a la cuál su hijo, el príncipe Willem Alexdander, le preguntaba: Má. ¿Cuándo dejás el trono? Los rumores de abdicación siguen siendo muy fuertes, la prensa holandesa e incluso la argentina han publicado algunos artículos, especulando sobre el traspaso del poder el lunes 27 de abril, cumpleaños del Príncipe heredero. Este año Willem Alexander es un barbado Neptuno montado sobre el pez que ladra, ver fotos.

El Día de Reina las preocupaciones son otras.

La noche del 29 de abril comienza con los brindis, la música y el baile, en lugares públicos y en fiestas privadas. Los bares más importantes instalan escenarios en la calle con música en vivo y DJ´s. Se impone vestir algo anaranjado, hay bodypaint y mucha creatividad. La cerveza fluye como un nuevo río de las cuencas holandesas.

El clima.

El principal factor determinante. Un Día de la Reina soleado mueve a salir de la casa, se bebe más y la fiesta tiene alegría sostenida. La ciudad de Amsterdam puede recibir un millón de visitantes y en pocas horas la ciudad colapsa, por la tarde conseguir un sanitario, un bocadillo o una bebida fresca puede ser muy difícil.

Los espacios en la calle para montar el mercadillo.

Las calles se marcan, con días de antelación, con cintas adhesivas y tiza para reservar los lugares. Pero el día 30 es imprescindible madrugar para tener un buen lugar asegurado. La permisividad es total, pero no hay excesos, se puede vender todo lo viejo, se pueden ofrecer desde besos a masajes, hay comida y bebida de todas partes del mundo.

Los niños tienen reservado el Vondelpark en Amsterdam, un espacio verde de varias hectáreas, allí los críos representan teatro, recitan y hacen música, pendientes de las monedas que la gente deposita en la gorras. Algunos recaudan cientos de euros, los objetos que no se venden quedan en las calles. En cuanto cae el sol un ejercito de limpieza pone en condiciones la ciudad.

Encontrar a los amigos.

Aún los más expertos conocedores de Amsterdam pierden el rumbo en el Día de la Reina. Cuando el festejo llega a su climax recorrer cien metros puede tomar 15 minutos. No es posible usar vehículo alguno, hasta la bicicleta es conveniente tenerla aparcada y encadenada con al menos dos candados. El transporte público ofrece un servicio limitado que no llega al centro de Amsterdam. Así es muy difícil quedar con los amigos. Y para colmo hay un momento que los teléfonos móviles ya no prestan servicio. Donde fuere que uno quedo varado seguro que hará nuevas amistades. Ayuda tener un mapa callejero y hablar algo de inglés. Aunque el castellano y los residentes de habla hispana tienen una fuerte presencia en Amsterdam.

Tener energía para la segunda noche de cerveza, música y baile.

Y son muchos lo consiguen. Una buena ducha, una siesta, o alguna otra cosa pone a miles alrededor de los escenarios y bares que seguirán sonando hasta la madrugada del primero de mayo.
Los residentes quedan en sus casas con amigos, la noche será para comer algo, quizás una barbacoa. El que debe trabajar al día siguiente se arrastrará hasta su empresa, si es que no tuvo la previsión de pedir uno de sus vacaciones.

Los festejos oficiales.

En el interior de Holanda, los festejos oficiales reunen a la familia real en pleno, este año se visitará Apeldoorn, en la provincia de Gelderland. El Alcalde, burgemeester, los recibirá con su collar de plata. Allí no habrá casi extranjeros. La Reina y su séquito saludarán con apretones de manos a los súbditos formados en perfectas líneas a lo largo del camino. Se oirán las clásicas tres hurras a la corona.

En Apeldoorn habrá juegos y competencias, la carrera de los embolsados, ponerle la cola al burro. Regalos, recuerdos y fotos con los niños.
Cerveza, banderas al viento, los pendones anaranjados, la televisión oficial, el emparedado de pan negro con queso, las patatas fritas con mayonesa y las croquetas de carne equina. Giran las aspas de los molinos y nadie teme que un Don Quijote se atreva con ellas, y menos en el el Día de la Reina de Holanda.

N. de la R.: Las imágenes que ilustran esta nota son de la fallida campaña organizada por Iamsterdam bajo el lema, Best party in the world, La mejor fiesta del mundo. Como verán se usaron los fotomontajes con las caras de Obama, Putin, Berlusconi y Sarkozy. Las protestas de las representaciones diplomáticas se hicieron sentir y la publicidad fue retirada. Pero hoy 28 de abril en cercanías  de Museumplein quedaba en pie al menos un cartel callejero.

Categorías: 30 de abril "Día de la Reina" · Agenda de eventos · Europa. · Holanda. · Holanda. Países Bajos. Día de la Reina. Konninginedag

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